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Un español, el primer hombre en llegar al Polo Sur en bicicleta

Estoy muy emocionado, muy feliz, es la culminación de dos años de esfuerzos, en los que solo pensaba poder llegar hasta aquí. Era mi sueño, la ilusión de mi vida y he podido cumplirla“. Estas han sido las primeras palabras de Juan Menéndez Granados, el aventurero español que se ha convertido en el primer hombre en llegar al Polo Sur en bicicleta y sin ningún tipo de ayuda externa.

1.200 kilómetros, mucha nieve, hielo y temperaturas extremas para poder pasar, finalmente, a la historia. Tampoco lo ha tenido nada fácil ya que el estadounidense Daniel Burton estaba realizando la misma travesía a 2.000 metros de altitud para alzarse con el triunfo y todo ello con vientos cercanos a los 150 km/h, el silencio, el desconocimiento de unas tierras vírgenes y la más absoluta soledad como sus principales enemigos.

Granados, que salió de la costa antártica a principios de diciembre, tuvo incluso que utilizar esquíes en algunas partes del recorrido en las que las condiciones no le hacían posible pedalear. Y en los últimos días, se vio obligado a racionalizar su comida, ya que el reto se había extendido más de lo previsto, tal y como ha relatado a través de su blog.

Finalmente, Granados ha sido el primer hombre en llegar al Polo Sur en bicicleta. Y en el camino, manos y pies al borde de la congelación y una rotura en su pantalón, consecuencia del rozamiento con el sillín de su “Fat Bike”, que le obligó a  estar atento a las posibles filtraciones de frío en estas zonas tan sensibles.

Para lograr tal hazaña, el aventurero español ha tenido que entrenar durante más de dos años entrenando en superficies similares a las que se podría encontrar en la Antártida, como por ejemplo Groenlandia, el Lago Baikal o la Laponia finlandesa. Aparte, ha contado con el asesoramiento de los mejores expertos en entornos árticos como el de Borge Ousland, una de las principales referencias en el mundo de la expedición y la aventura del siglo XXI.