Este es el hotel más caro del mundo

Sus habitaciones son solo aptas para los bolsillos más acaudalados. Y los que en él se hospedan también son algunas de las mayores fortunas del mundo. Está situado en un país económicamente privilegiado y sus detalles y calidades son las más lujosas que cualquier establecimiento turístico recuerda. Hablamos, del hotel más caro del mundo.

Ni la siempre recargada Asia, ni la posición predominante que en el lujo que ha adquirido el medio Oriente. El hotel más caro del mundo se encuentra en la vieja Europa y en uno de los países más caros, también, del planeta, Suiza. Caracterizado por su alto nivel de vida, bajo desempleo y altos sueldos, Suiza es también uno de los países más visitados por los turistas de medio mundo. Y no es de extrañar, ya que su posición en el centro-sur del continente le confiere una naturaleza desbordante y unas ciudades con gran encanto –aunque caras- pero que merecen la pena visitar.

El hotel más caro del mundo se encuentra en Ginebra y se llama President Wilson. Y lo es porque dormir una noche en él cuesta la friolera de 65.000 dólares, claro está que no todas sus habitaciones cuestan esta cifra desorbitada. Si no que la que lo vale es la Royal Penthouse, la suite-mansión más lujosa de este hotel. Y, a su vez, también la habitación de un hotel más cara del mundo. Observando sus características caeremos en la cuenta porque ostenta dicho título…

Ocupa la última planta del hotel de lujo President Wilson y lo hace al completo, de un extremo a otro abarcando 18.000 metros cuadrados donde el lujo es el predominante. Quienes la visitan pueden gozar de unas vistas únicas en una terraza espectacular que abarca los 1680 metros para desayunar tranquilamente mientras se ve el lago de la ciudad o disfrutando de una cena romántica con vistas al no menos espectacular Mont Blanc de Ginebra. Y para acceder a ella, un ascensor privado y sus ventanales reforzados con antibalas, algo que refleja la calidad de sus huéspedes.

La vigilancia y la seguridad para el disfrute de la intimidad de quienes pueden pagar una noche en ella es vital. Y para ello, el hotel más caro del mundo ha dispuesto hasta de un circuito cerrado de televigilancia. Si hablamos de sus habitaciones, tiene hasta 12, cada una con su baño propio, un gran comedor para 26 personas, barra de cócteles, última tecnología, enormes televisores de plasma, jacuzzi, un salón-biblioteca, billar… y algunos de los muebles más caros del planeta. Sin duda, visitar el President Wilson es disfrutar de una experiencia de lujo para todo aquel turista que pueda pagarlo.