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¿Has pasado alguna vez por el Pasaje de Chinitas? Esta es su historia

Málaga está llena de rinconcitos con encanto y lugares con historias que desconocemos. Sitios por donde pasamos a menudo, de los cuales no sabemos cuál es la historia que esconden y que forman parte de la propia historia de la ciudad. Por ejemplo, ¿has pasado alguna vez por el Pasaje de Chinitas? ¿Conoces su historia?

El Pasaje de Chinitas ya simplemente por su nombre es una de las pequeñas calles más pintorescas de Málaga. Y también una de las más queridas por los malagueños y malagueñas. Un rincón de la ciudad que guarda su propia historia y que quizás desconoces. Si sueles pasar por ahí, que sepas que por donde tú pisas, ha trascurrido parte de la historia de la ciudad. El Pasaje de Chinitas es el puro reflejo del amor por el arte y el espectáculo que siempre se ha tenido en esta ciudad.

Situada a escasos metros de la Plaza de la Constitución y de la prestigiosa calle Marqués de Larios, el Pasaje de Chinitas hace referencia al Café de Chinitas, uno de los símbolos más artísticos y transgresores de la Málaga de la segunda mitad del siglo XIX. El Café de Chinitas fue un teatrillo que se inauguró en la ciudad en 1857. Su ubicación, resguardado en esta calle es todo un reflejo del carácter subversivo que, por aquel entonces, tenían los locales como estos no solo en Málaga si no en toda España Estuvo abierto hasta 1937, casi 8 décadas que le bastaron para ser recordado durante generaciones por los malagueños.

El Café de Chinitas era más que un teatrillo al uso, era un café cantante con espectáculos de todo tipo, también de crítica social y con connotaciones más picantes. Era pequeño, al pequeño escenario apenas le acompañaban seis palcos a los lados y una pequeña platea. Lugar de escándalos y muchísimas juergas, también era considerado un burdel clandestino. Pero por él pasaban prácticamente todas las personalidades que visitan la Málaga de por aquel entonces. Federico Garcia Lorca le llegó a dedicar un verso:

“En el Café de Chinitas

dijo Paquiro a su hermano:

Soy más valiente que tú,

más torero y más gitano”

El flamenco era uno de sus platos fuertes. Quien era alguien en el mundo del flamenco en el siglo XIX debía pasar por el pequeño escenario del Café de Chinitas, decorado con un peculiar estilo rococó propio de la época. Pasaron por él estrellas del momento como Manuel Torres, Pastora y Tomás Pavón, Vallejo, Manolo Caracol, Canalejas de Puerto Real, Cojo de Málaga, Palanca, Marchen, Juan Breva, Antonio Chacón, La Macarena, La Juana, La Trini, El Petrolo, El Porrilla, las Hermanas Navarro, Estrellita Castro, Lucrecia Torralba, Isabelita Ruiz, Luisa Albéniz… y el mismo Juanito Valderrama, entre otros muchos.

Entre las personalidades que pasaron por el Café de Chinitas, nada más ni nada menos que Dalí, Aleixandre, la Argentinita… que convirtieron a este peculiar lugar en el café cantante más famoso de la España de la época que, lamentablemente, cerró en un contexto duro para la ciudad, entre el abandono de la misma y las bombas de la Guerra Civil. En los años 80 se colocaron unos azulejillos rememorando los versos lorquianos en recuerdo del establecimiento.