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Iglesia del Santo Cristo, un recuerdo medieval que aún conserva Marbella

Andalucía es una de las Comunidades Autónomas de España que aún hoy en día conservan más tesoros arquitectónicos. Y muchos de ellos, de épocas inmemoriales. Málaga no es la excepción, y Marbella mucho menos. ¿Sabías que en este municipio se conversan auténticos tesoros arquitectónicos de la época medieval como la Iglesia del Santo Cristo

Todo el mundo la conoce como esa iglesia pequeña y encantadora del casco antiguo de Marbella, de color blanco y que hace años estaba medio en ruinas, es la iglesia del Santo Cristo. Un monumento antiquísimo que aún hoy en día se conversa en el municipio. Oficialmente su nombre correcto es la ermita del Santo Cristo de la Veracruz. Pero poca gente sabe que es un tesoro, nada más ni nada menos, que de la misma edad Media.

¿Dónde la encontramos? recorriendo la calle Ancha hacia el Norte, en un lateral de una plaza. Fue construida en una época difícil, no solo para España si no en Europa entera: la segunda mitad del siglo XVI. La Iglesia del Santo Cristo no fue siempre iglesia, si no que perteneció al exiguo Convento de los Franciscanos. Un templo católico situado en el Barrio Alto, antiguamente el arrabal de la ciudad.

La ermita del Santo Cristo de la Veracruz consta de una sola nave, no es muy grande, y en su interior destaca el coro y la columna toscana que se hunde en la pila bautismal. Su exterior, llama la atención de los viandantes gracias a su portada de piedra labrada y piedras armeras. Mientras que en su un tejadillo de cerámica vidriada octogonal es su forma original que aún hoy se conserva.

En el siglo XVIII, esta iglesia fue ampliada y, como era habitual en los templos sagrados de Andalucía, su exterior era recubierto por cal. La corona una torre campanario, cuadrada y cubierta por un tejado de cerámica vidriada que a duras penas ha soportado el paso del tiempo hasta ahora. De hecho en 2012 una costosa remodelación le salvo de caerse a pedazos.

Por aquel año, el paso del tiempo y el abandono dañaron con fuerza este símbolo del pasado primitivo de Marbella. Su interior estaba podrido y el techo tenía agujeros que permitían ver el cielo azul, entrar la lluvia y sentir el frío.  Pero en una actuación promovida por el Obispado de Málaga, José López Solórzano, párroco de la Encarnación, consiguieron remodelar. Eso sí con la ayuda de más de 185.000 euros.

Gran parte de ese presupuesto se lo llevo el refuerzo de la viga de acceso al coro para evitar el hundimiento de la iglesia del Santo Cristo  y la reparación del techo. La colaboración de los feligreses y de la dirección técnica y desinteresada del arquitecto afincado en Marbella José Cano Navas han sido claves para su rehabilitación y conservar así uno de los lugares de interés de Marbella que se merecen visitar.