Entradas

,

De dónde surge el nombre del Barrio de Huelin

El nacimiento del Barrio de Huelin

Hubo un tiempo en el que Málaga no se alimentaba de turistas necesitados de calor, pescado frito y abundante loción solar. Tiempos en el que la capital malagueña se levantaba sobre la industria emergente empujada por la exportación e importación a través del puerto y que auguraba un futuro prometedor en la economía local. Las primeras chimeneas comenzaban a izarse y rascar el cielo de una ciudad en la que la caña de azúcar, el algodón y la metalurgia insuflaban prosperidad y bienestar a sus calles.

Una de las primeras chimeneas en dibujarse en la silueta malagueña se encontraba en el barrio más industrializado por entonces de la ciudad, el barrio de Huelin, nacido en torno a 1868 como enclave urbano entre el puerto y las fincas de labor. Su nombre fue dado en honor a un malagueño pero de origen inglés, Eduardo Huelin Reissig, afincado en la capital y dueño destacado de una de las azucareras más importantes de las 15 que existían a lo ancho de la provincia desde Estepona hasta Nerja. Sin embargo, no fue hasta décadas después de su muerte cuando el Ayuntamiento ratificó finalmente el nombre del barrio con un letrero que rezaba: Barrio Obrero de Huelin.

Eduardo Huelin, que más tarde se convertiría en socio fundador del Banco de Málaga y nombrado por la reina Isabel II caballero de la Orden de Carlos III, levantó en las afueras del por entonces núcleo urbano numerosas viviendas para sus obreros en torno a su azucarera, convirtiéndolo así en el primer barrio de carácter industrial.

A la azucarera se le fue sumando la Ferrería La Constancia, con sus tres altos hornos alimentados con el mineral procedente de Ojén, La Harinera San Simón que producía 70.000 kilos de harina al día, la Fábrica de Tabacos o las Industrias Litográficas Lapeira. Esta eclosión económica no hizo más que engordar el barrio, que por otra parte comenzaba a sufrir las consecuencias insalubres de la masificación vecinal: casas excesivamente pequeñas, deficiente alumbrado, pavimento escaso, mala higiene y solo una fuente pública. Numerosas familias de las zonas rurales acudieron en oleadas atraídos por las nuevas de trabajo y prosperidad, lo que produjo un crecimiento improvisado, caótico y descontrolado que supuso al barrio el sobrenombre de “Barrio de las Fatigas”.

En Huelin nació la primera gasolinera de la ciudad y se inauguró el Cinema España el 8 de mayo de 1927, puntero para la época y cuya popularidad aún retumba en la memoria del barrio. El primer tranvía también fue oriundo de este barrio, que extendía sus vías hasta la Misericordia y se convirtió en un elemento intrínseco en la vida familiar de sus vecinos, un punto de reunión y tertulia donde se cruzaban los temas palpitantes del vecindario.

Se dice que la mayoría de los malagueños tienen su origen de una u otra manera en Huelin, por su importancia en el crecimiento de Málaga y por su relevancia histórica, industrial y cultural. Y es que la ciudad le debe mucho a Eduardo Huelin Reissig pero sobretodo, a su gente.